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© M del Pilar Perales Viscasillas, 2001. This text may not be reproduced without the permission of the author.

extracto de

El CONTRATO DE COMPRAVENTA INTERNACIONAL
DE MERCANCIAS (Convención de Viena de 1980)

M del Pilar Perales Viscasillas
Profesora Titular de Derecho Mercantil
Universidad Carlos III de Madrid

[...]

CAPITULO VI. DERECHOS Y ACCIONES EN CASO DE INCUMPLIMIENTO DEL CONTRATO (I)

[...]

b) Requisitos para la resolución del contrato

Además de que se den las condiciones expresadas en el apartado anterior, es necesario que el comprador o vendedor que desean resolver el contrato así lo notifiquen a la parte incumplidora (art.26). Notificación que habrá de realizarse, además, en un plazo razonable (arts.49.2 y 64.2).[41] La notificación de la resolución del contrato es necesaria en cualquier caso,[42] lo que significa desterrar del ámbito del texto vienés la resolución ipso facto, presente en el texto de la LUVI ante determinadas circunstancias.[43] En relación con la persona que ha de recibir la comunicación, pese al silencio del precepto, creemos que será el vendedor o el comprador según los casos, y posiblemente terceros empleados de alguna de ellas autorizados para recibir las comunicaciones.[44] En cuanto a la forma de notificar, es claro que podrá hacerse por cualquier medio de comunicación, oral o escrito; no obstante a efectos de prueba es preferible el uso de la forma escrita, u oral cuando se pueda probar el contenido de la comunicación.[45] En relación con el contenido de la notificación, es también preferible que se indique de la forma más clara posible (esto es, expresamente) la intención de resolver el contrato (por ejemplo, doy por terminada nuestra relación, o resuelvo el contrato). Parece posible que utilizando el test de interpretación del artículo 8 CNUCCIM (esto es, porque el destinatario de la comunicación no pudiese entenderlo de otra forma y que una persona razonable en su misma situación así lo habría entendido) quede satisfecha también la necesidad de comunicar la resolución del contrato con algún tipo de lenguaje -por tanto, valdría la declaración de resolución del contrato realizada de forma implícita- [46] que no deje duda acerca de la intención de resolver el contrato. Así por caso se ha entendido que la oferta del comprador de restituir las mercancías al vendedor [47] es una declaración clara de la intención de resolver el contrato; asimismo lo es aquella en que se presenta una reclamación.[48] Sería suficiente una comunicación del comprador requiriendo del vendedor la reparación de las mercancías?. Parece que no.[49] Caso distinto sería que a esa comunicación se añadiese (o incluso aun cuando fuese la única frase en la declaración de resolución), "procedo a solicitar las mercancías de otro proveedor".[50] La exigencia de la notificación, no obstante, se ha llegado a relajar por alguna decisión [51] hasta el extremo de que se ha considerado resuelto el contrato en el momento en que las condiciones establecidas por el comprador no se cumplieron, esto es, la respuesta genérica del vendedor ante la demanda del comprador de una clara indicación por parte de aquél de que cumplirá sus obligaciones, bajo pena de resolución parcial del contrato. Lo que no cabe en es una resolución del contrato mediante algún tipo de conducta, por ejemplo, devolviendo las mercancías.[52]

[...]


CAPITULO VI FOOTNOTES

[...]

41. El inicio del plazo de duración razonable se detalla para cada situación en el artículo 49.2 CNUCCIM. De conformidad con el art.26 CNUCCIM: "La declaración de resolución del contrato surtirá efecto sólo si se comunica a la otra parte". La declaración es efectiva con su envío y no con su recepción (art.27 CNUCCIM).

En torno a que se pueda considerar como un plazo razonable para la resolución del contrato puede servir de guía lo ya indicado respecto del plazo razonable del art.39 CNUCCIM (véase, capítulo V, apartado 164). De hecho, así lo ha indicado la sentencia del Handelsgericht Zürich, 26 abril 1995 (Suiza) (PACE) (UNILEX). Las sentencias que se han pronunciado expresamente acerca de esta cuestión han indicado que el plazo de dos meses tras la entrega para resolver el contrato no es razonable (OLG Frankfurt am Main, 20 abril 1994 (Alemania) (PACE) (UNILEX). Tampoco lo es un plazo de 18 meses tras el descubrimiento de la falta de conformidad (LG München, 25 enero 1996 (Alemania) (PACE) (UNILEX).

42. Vid. no obstante, WILL, en Bianca y Bonell, 2.2.2.2, p.366, sugiriendo que en determinados casos puede ser abusurdo permitir al vendedor demandar la imposición de los límites a la resolución del contrato del art.49.2 b) CNUCCIM. Nótese que la argumentación se realiza sobre una cierta interpretación extensiva del art.43.2 CNUCCIM. Comentando esta postura del profesor Will, HONNOLD, 308.1, pp.388-389, entiende que el requisito de que el comprador comunique su decisión de resolver el contrato dentro de un período de tiempo razonable se basa en razones diferentes a las de la noticia que comunique la falta de conformidad de las mercancías. En particular, se quiere evitar el posible juego con el precio fluctuante de las mercancías. Además, indica el autor que aunque se pierda la oportunidad de resolver el contrato, no se pierden otras posibles acciones, como los daños y perjuicios. En definitiva, como concluye el autor: "it seems difficult to conclude that the seller's knowledge of a defect in the goods removes the "reasonable time" limit on avoidance set forth in Article 59(2)". Vid. además, DATE-BAH, en Bianca y Bonell, 2.4, p.224, resaltando que el art.26 es una manifestación de una buena práctica en las relaciones comerciales.

Interesante es el laudo ICC 8128/1995 (PACE) (UNILEX), indicando que el hecho de que el comprador hubiese mandado una carta al vendedor señalando que, en ausencia de un compromiso claro por parte del vendedor, declararía el contrato resuelto, bastaba para la resolución del contrato aun cuando con posterioridad no se hubiese envíado la comunicación resolviéndolo. A estos efectos aplica el criterio interpretativo del artículo 8 CNUCCIM.

43. Así lo indica el comentario la Secretaría al actual art.64, 2: la declaración automática o ipso facto de la resolución del contrato que se contenía en los arts.61 y 62 LUVI no se acoge en la Convención, porque crea incertidumbres acerca de si el contrato está todavía en vigor o si ha sido automáticamente resuelto.

44. Véase en este punto las consideraciones ya asentadas en el capítulo IV, apartado 160, y en el capítulo V, apartado 163, nota 15, las cuales consideramos plenamente aplicables. Por su parte, DATE-BAH, en Bianca y Bonell, 3.1, p.224, apunta que respecto de terceros se aplicarán las reglas sobre agencia, y que (3.3.2, p.225) la noticia ha de darse directamente, por lo que no valdrá que el destinatario de la comunicación se entere de forma indirecta -por terceros no autorizados-.

45. Vid. los problemas que pueden surgir a efectos de prueba: capítulo III, apartado 146, notas 24 y 25.

46. Parece que examinando otras decisiones no se podría llegar a esa conclusión y que, en consecuencia, sería necesaria una comunicación especificando el deseo de dar por acabado el contrato: ICC 7197/1992 (PACE) (UNILEX); y LG Frankfurt am Main, 16 septiembre 1991 (Alemania) (PACE) (UNILEX).

47. LG Berlín, 15 septiembre 1994 (Alemania) (PACE) (UNILEX).

48. Roder Zelt- und Hallenkonstruktonen GmbH v. Rosedown Park Pty Ltd and Another, Federal Court, South Australia District Adelaide, 28 abril 1995 (Australia) (PACE) (UNILEX).

49. De hecho no se ha considerado suficiente la solicitud del comprador de una reducción del precio o de que se hiciese cargo de las mercancías entregadas: AG Zweibrücken, 14 octubre 1992 (Alemania) (PACE) (UNILEX).

50. OLG Frankfurt am Main, 17 septiembre 1991, ha declarado que una expresa referencia a la resolución del contrato no es necesaria y que constituye una declaración de resolución suficientemente clara el hecho que el comprador comunique al vendedor que de ahora en adelante solicitará las mercancías de otro proveedor y que procedía a dar por terminada su relación con él.

51. ICC 8128/1995 (PACE) (UNILEX).

52. ENDERLEIN y MASKOW, p.117.

[...]

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Pace Law School Institute of International Commercial Law - Last updated December 27, 2001
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