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© Mª del Pilar Perales Viscasillas, 2001. This text may not be reproduced without the permission of the author.

extracto de

El CONTRATO DE COMPRAVENTA INTERNACIONAL
DE MERCANCIAS (Convención de Viena de 1980)

Mª del Pilar Perales Viscasillas
Profesora Titular de Derecho Mercantil
Universidad Carlos III de Madrid

[...]

CAPITULO V. OBLIGACIONES DE LAS PARTES

[...]

... Asimismo se establecen reglas relativas al lugar, momento, y plazo. En cuanto al lugar del pago del precio, son dos las reglas dispositivas que se establecen: si el pago ha de hacerse contra entrega de las mercancías o documentos, el comprador cumple en el lugar en que se efectúe la entrega. En caso contrario, el lugar será el establecimiento del vendedor (art.57.1 CNUCCIM).[16] En relación con el momento del pago del precio, el comprador habrá de pagarlo cuando el vendedor ponga a su disposición las mercancías o los documentos representativos de ellas. En cualquier caso, el comprador no estará obligado a pagar el precio mientras no haya tenido la posibilidad de examinar las mercancías (art.58 CNUCCIM). Por último, el comprador ha de pagar el precio en la fecha fijada sin necesidad de requerimiento ni de ninguna otra formalidad por parte del vendedor. Nada indica la Convención acerca de los modos de pago admisibles y de si se puede hacer en especie, no obstante, parece que valdrán los medios usuales de pago, como la transferencias de fondos internacionales, pero no el pago en títulos valores, que precisarán de una convención de las partes, a menos que dicha forma de pago sea habitual en el tráfico comercial de que se trate.[17]

La obligación del comprador de recibir las mercancías consiste en realizar todos los actos que razonablemente quepa esperar de él para que el vendedor pueda efectuar la entrega y en hacerse cargo de las mercancías (art.60 CNUCCIM).

En relación con el lugar de pago, éste puede ser importante de cara a determinar el tribunal competente.[18] Efectivamente, no es infrecuente encontrar en contratos internacionales una cláusula de atribución de competencia jurisdiccional a un determinado tribunal, generalmente el de la localidad donde radica el establecimiento de la parte que ha redactado la cláusula -por ejemplo, "cualquier disputa surgida del contrato de compraventa internacional será resuelta por los tribunales de Madrid"-. Pues bien, el problema se presenta cuando dichas cláusulas no han sido acordadas por las dos partes de forma expresa, planteándose en numerosas ocasiones la inclusión o no de esas cláusulas en el contrato. La cuestión se complica por la existencia en el ámbito internacional de determinadas Convenciones internacionales o regionales que disciplinan la cuestión. En lo que ahora nos interesa, la Convención de Bruselas de 1968 sobre jurisdicción y reconocimiento de sentencias en asuntos civiles y comerciales. Esta Convención se aplica cuando el demandado está domiciliado en un Estado contratante o, de conformidad con el artículo 17, cuando, al menos una lo esté, y las partes hayan acordado que el tribunal competente sea el de un Estado miembro. A estos efectos dicho acuerdo habrá de constar por escrito o poder ser probado por escrito o en una forma que en el comercio internacional las partes conocían o debían conocer. Tanto en el primer caso, como en el segundo, cuando el tribunal determina que no existe dicho acuerdo y se cumplen las condiciones de aplicabilidad de la Convención de Bruselas, el tribunal determinará su propia competencia o la del tribunal que resulte competente de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 5.1. Esta disposición señala que el tribunal competente será el del lugar de ejecución de la obligación en cuestión. La jurisprudencia es unánime al entender que a falta de acuerdo de las partes sobre un lugar de ejecución específico, el derecho substantivo gobernará la cuestión, lo que en nuestro caso se determinará por la Convención de Viena de 1980 sobre compraventa. Son posibles dos situaciones:

a) que el comprador sea demandado:

     i) por falta de pago del precio, en cuyo caso se señala que el lugar de cumplimiento de la obligación en cuestión (el pago del precio), a falta de acuerdo, se cumple en el domicilio del vendedor (artículo 57.1 a) CNUCCIM),[19] a menos que el pago deba hacerse contra entrega de documentos, en cuyo caso, el lugar de ejecución es el de la entrega (artículo 57.1 b) CNUCCIM). Incluso se ha entendido a este mismo respecto, que del artículo 57.1 a) CNUCCIM, se extrae un principio general: el pago de cualquier suma adeudada ha de hacerse en el establecimiento del acreedor,[20] lo que se ha entendido, además, que está reconocido para otros contratos mercantiles internacionales por el artículo 6.1.6 de los Principios de UNIDROIT.[21]

     ii) por incumplimiento de su obligación de recibir las mercancías, en este caso se indica que el lugar del cumplimiento de la obligación (recibo de las mercancías) es, a falta de acuerdo de las partes, el lugar de entrega de las mercaderías (art.31 CNUCCIM).[22]

b) que el vendedor sea demandado por falta de conformidad de las mercancías, en cuyo caso se ha indicado que la obligación en cuestión (entrega de mercaderías conformes) ha de cumplirse donde se haya pactado y, en su defecto, el que resulte de la aplicación del artículo 31 CNUCCIM.[23]

En relación con la segunda forma de aplicación de la Convención de Bruselas, esto es, cuando exista un acuerdo relativo a la atribución de competencia a un Tribunal situado en un Estado miembro, el tribunal examinará si la clásula forma parte del contrato o de un acuerdo independiente, lo que se determinará de acuerdo con las reglas de la Convención de Viena dedicadas a la formación del contrato (parte II). A estos efectos, es importante resaltar que la solución dependerá en muchas ocasiones del subjetivismo del tribunal, esto es, de su concepción acerca de qué deba entenderse como un acuerdo suficiente para atribuir jurisdicción a un determinado tribunal. De tal forma, que algunos tribunales,[24] sin necesidad de examinar las reglas sobre la oferta y la aceptación, se inclinan por considerar la inválidez de la cláusula si está contenida en el reverso de las condiciones generales, ya formen éstas parte de la oferta contractual o de una carta de confirmación (oferta de modificación del contrato), y sin que en el anverso se haya llamado la atención acerca su existencia.[25] Asimismo, sin enjuiciar si fue consentida o no, se tienden a considerar inválidas aquellas cláusulas que están en letra pequeña, ilegible y en el reverso de la confirmación de la orden no firmada por el comprador o que están en un idioma distinto al de la propia oferta.[26]

[...]


CAPITULO V FOOTNOTES

[...]

16. Si el pago no se realiza en uno de los lugares mencionados no se considerará válido, por ejemplo, el pago realizado a una de las azafatas del "stand" del vendedor en una feria no es un pago válido bajo las normas de la Convención: AG Alsfeld, 12 mayo 1995 (Alemania) (PACE) (UNILEX).

Opinan FERNÁNDEZ DE LA GÁNDARA y CALVO CARAVACA, El contrato de compraventa, §191, p.292, que la remisión al establecimiento del vendedor para el pago del precio que realiza la Convención supone que el pago habrá de ser realizado en la moneda del vendedor.

17. Vid. GARRO y ZUPPI, p.223.

18. Vid. HONNOLD, §332, pp.417-418, quien insinúa que esta cuestión está fuera del ámbito de aplicación de la Convención.

19. Prácticamente todos los casos (PACE) (UNILEX) han aplicado la regla del artículo 57.1 a) para determinar el tribunal competente: So-og Handelsrets Domme (S.H.D.), 1 julio 1992 (Dinamarca); Cour dŽAppel de Grenoble, Chambre des Urgences, 16 junio 1993 (Francia); Cour dŽappel de Paris, 10 noviembre 1993 (nº9) (Francia); Ab Hertogenbosch, 6 mayo 1994 (Países Bajos); GerechtshofŽs Hertogenbosch, 26 octubre 1994 (Países Bajos); Ab Middelburg, 30 noviembre 1994 (Países Bajos); Ab Middelburg, 25 enero 1995 (Países Bajos); Cour dŽAppel de Grenoble, Chambre Commerciale, 29 marzo 1995) (Francia); Corte Suprema di Casazione, Sez. Un., 9 junio 1995 (Italia); LG Siegen, 5 diciembre 1995 (Alemania); Schweizerisches Bundesgericht, 18 enero 1996 (Suiza) (aplicando el artículo 5.1 de la Convención de Lugano de 1988, que contiene un precepto idéntico a su paralelo en la Convención de Bruselas); Ostre Landsret Kobenhavn (O.L.K.), 22 enero 1996 (Dinamarca).

20. Cour dŽappel de Grenoble 23 octubre 1996 (Francia) (PACE) (UNILEX). Así lo estableció además el OLG Düsseldorf, 2 julio 1993 (PACE) (UNILEX). En esta decisión entiende el tribunal alemán que para determinar su propia competencia ha de establecer cuál es el lugar de cumplimiento de la obligación en cuestión (pago de los daños). Señala que la Convención nada dice acerca de cuál sea el lugar del pago de los daños, por lo que aplicando el artículo 7.2, establece que del artículo 57.1 a) puede derivarse un principio general que resolverá la cuestión. En consecuencia, señala que el lugar de pago de los daños es el determinado por el lugar donde radica el establecimiento del acreedor.

21. Cour dŽappel de Grenoble 23 octubre 1996 (Francia) (PACE) (UNILEX).

22. LG Aachen, 14 mayo 1993 (43 O 136/92) (Alemania) (PACE) (UNILEX).

23. OLG Koblenz, 23 febrero 1990 (Alemania) (PACE) (UNILEX); Cour dŽAppel de París, 13 diciembre 1995 (Francia) (PACE) (UNILEX), aplicando en ambos casos el lugar de entrega de las mercancías pactado en el contrato.

24. Cour dŽAppel de París, 13 diciembre 1995 (PACE) (UNILEX). No obstante la sentencia de instancia, Tribunal de Comercio de París, 8 junio 1995 se declaró competente, ya que entendió que la devolución firmada de la oferta de compra realizada sin objeción alguna significa una aceptación implícita de las condiciones generales de compra.

25. La Cour dŽappel de Grenoble de 23 de octubre de 1996 (PACE) (UNILEX) ha tenido ocasión de enfrentarse a un supuesto muy interesante en el que se examina tanto la introducción de condiciones generales en una declaración de aceptación contractual como en una carta de confirmación que se envió con posterioridad a la perfección del contrato.

26. Cour dŽappel de Grenoble 23 octubre 1996 (Francia) (PACE) (UNILEX). En este caso concreto la cláusula estaba en alemán, mientras que la oferta y el resto de las comunicaciones intercambiadas entre las partes estaban en francés.

[...]

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Pace Law School Institute of International Commercial Law - Last updated December 28, 2001
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