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© MĒ del Pilar Perales Viscasillas, 2001. This text may not be reproduced without the permission of the author.

extracto de

El CONTRATO DE COMPRAVENTA INTERNACIONAL
DE MERCANCIAS (Convención de Viena de 1980)

MĒ del Pilar Perales Viscasillas
Profesora Titular de Derecho Mercantil
Universidad Carlos III de Madrid

[...]

CAPITULO VIII. RESERVAS

190. Introducción

Existen varias declaraciones y reservas que se permiten efectuar a los Estados y que se prevén en las disposiciones finales de la Convención (parte IV-artículos 89-101). La Convención expresamente declara que los Estados no pueden hacer más reservas que las expresamente autorizadas (art.98). Asimismo, declara que la Convención no prevalecerá sobre ningún acuerdo internacional ya celebrado o que se celebre o que contenga disposiciones relativas a las materias que se rigen por la Convención (art.90).

191. La reserva del artículo 92 CNUCCIM

Una de las reservas más interesantes previstas por la Convención es la que admite la posibilidad de que los Estados que lo deseen puedan excluir la parte II (formación del contrato), o la parte III (compraventa de mercaderías) por vía de la reserva del artículo 92.

Esta posibilidad no significa, como pudiera pensarse a simple vista, que exista una incomunicación entre ambas partes de la Convención. De hecho el texto vienés ha de ser considerado en su conjunto y no como si estuviese dividido en compartimientos estancos.

La explicación de esta "flexibilidad" del texto uniforme viene avalada por los avatares de la historia legislativa de la Convención que permaneció casi hasta el final de su historia dividida en dos textos. Las razones por las que se decidió mantener dos textos separados giraban en torno a diversos puntos. En primer lugar, se querían evitar las posibles contradicciones que podían surgir entre las disposiciones del Proyecto sobre formación del contrato y las relativas a los derechos y obligaciones de las partes, fundamentalmente porque no se conseguía llegar a un acuerdo sobre el momento en que se lograba la perfección contractual. En segundo lugar, se alegaba que debía concederse a los Estados la posibilidad de no quedar sujetos a las reglas sobre formación o a las reglas concernientes a los derechos y obligaciones de las partes. UNCITRAL finalmente decidió integrar ambos Proyectos porque se daban en ese momento las condiciones adecuadas -el clima favorable- para conseguir que la integración fuese efectiva: con el Proyecto de Convención de 1978 se logra por fin un compromiso en lo relativo al momento de perfección del contrato, superándose así el principal obstáculo para la unificación de esas reglas y, por consiguiente, se evitan las posibles discordancias entre las actuales parte II y parte III de la Convención.

Como se deduce fácilmente con esta "fusión" de textos se consigue el mismo resultado que con la duplicidad de los mismos, pero se evitan posibles incongruencias desde el momento en que la interpretación de la Convención ha de realizarse en su conjunto. Además, la inclusión de esta reserva responde a un compromiso fácilmente reconocible para lograr el buen fin de la Convención, puesto que los Estados que se sientan incómodos con la parte II ó III del texto vienés podrán hacer uso de esta reserva, aplicando su propio Derecho interno no uniforme cuando las normas de conflicto a él remitan.[1] Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia han hecho uso de esta reserva excluyendo la parte II de la Convención. Esos Estados no serán considerados como Estados contratantes respecto de las materias que se rijan por la parte II del texto uniforme. No obstante ha de observarse que, si bien al Estado que haya hecho uso de la reserva del artículo 92 CNUCCIM, declarando la exclusión de las normas de la parte II, no se le podrá considerar como Estado contratante a los efectos de determinar la aplicabilidad de la Convención (art.92.2 CNUCCIM), se le podrán aplicar las disposiciones de la parte II cuando las normas de derecho internacional privado remitan al derecho de otro Estado contratante de cuyo derecho interno forme parte la Convención en su conjunto (artículo 1.1.b CNUCCIM).

[...]


CAPITULO VIII FOOTNOTES

1. Se ha llegado a estimar aplicable la parte II de la Convención a un contrato de compraventa entre un vendedor italiano y un comprador finlandés, habida cuenta que las partes habían acordado contractualmente la aplicación de la Convención de Viena sin exclusión de parte alguna. El razonamiento es correcto en nuestra opinión, ya que en el momento de perfección del contrato la Convención era plenamente aplicable pero por virtud de la elección de la Convención de Viena como derecho aplicable al contrato se estaba acordando por las partes la aplicación de la Parte II (laudo ICC 7585/92) (PACE) (UNILEX). Naturalmente que puede suceder que la norma de conflicto disponga la aplicabilidad del derecho interno de alguno de esos Estados, en cuyo caso se aplicará su derecho interno para regular la formación del contrato, por ejemplo el finlandés (LG München, 2 agosto 1994 (Alemania) (PACE) (UNILEX) y en apelación OLG München, 8 marzo 1995 (Alemania)) (PACE) (UNILEX) o el danés (OLG Rostock, 27 julio 1995 (Alemania) (PACE) (UNILEX)).

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Pace Law School Institute of International Commercial Law - Last updated December 28, 2001
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